Saber vivir

Saber vivir

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en junio 9, 2008

Una investigación muestra que un poco menos del 2% de los seres humanos es feliz y, cosa sorprendente, casi nadie se quiere morir.

¿Por qué sucede esto?

Los argumentos para responder esta pregunta pueden ser muchos, pero solo uno es acertado: al ser humano, por difícil que sea su situación, siempre le queda la esperanza. Esperanza de que la situación mejore por sí sola o por poder solucionarla.

Y siempre está latente en su corazón la esperanza de hallar el camino para encontrar la felicidad. La esperanza, ese estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos, pocas veces se aleja de nuestras vidas.

Los humanos somos de tal índole que siempre, aun cuando todas las puertas parezcan cerradas, persistimos en buscar una nueva salida.

Pero no sucede lo mismo cuando se trata de responderse las preguntas más trascendentales de la existencia: ¿De dónde vengo? ¿Para dónde voy? ¿Cuál es la razón de ser de mi vida?

Es increíble que haya tantos hombres y mujeres que no comprenden para qué viven, por qué se levantan todos los días, para qué trabajan, por qué luchan y se afanan, por qué buscan divertirse con tanta ansiedad, por qué se frustran con tanta facilidad, por qué se deprimen tanto, por qué viven con estrés…

La mayoría de los hombres no vive la vida con naturalidad, de acuerdo con la naturaleza misma de su ser; se complican la existencia, no son simples, no son sencillos; y así no viven la vida: solamente sobreviven.

Y lo hacen en un mundo que los induce a pensar que es más importante tener que ser; que es más valiosa la imagen que la dignidad del ser humano; que sobre el bien común domina siempre el particular; que aunque el mundo se autodestruya poco a poco, lo que interesa es disfrutar; que no le incumbe a esta generación la suerte de las venideras…

La felicidad, tácito motivo de todos nuestros actos, es esquiva para muchos.

Este drama del ser humano empapa la vida de quienes llevan su existencia concentrados en intentar nuevas formas para acercársele, al menos, mientras llega la muerte.

Hay seres humanos que piensan que la única posible felicidad en esta tierra es juntar muchos momentos pasajeros de alegría… Y que en esta vida no puede haber felicidad inmutable y continua.

El sexo desaforado, los placeres, la satisfacción que traen las posesiones, el querer mostrar a los demás cuán triunfadores somos o cuánto tenemos y hasta el goce del poder han intentado reemplazar al amor al que estamos llamados por esencia. Amor que nos falta, amor por dar, amor por recibir.

Pero el amor verdadero no es conocido por muchos y, como la mayoría de las cosas del ser humano, está siempre enfrascado en una paradoja: para amar es necesario salir del egoísmo y hasta del egocentrismo, y entrar en el terreno del “tú”. Así también sucede con quien desea la felicidad y la busca: nunca la encontrará; pero el que lucha por otorgársela a otro, sin esperarlo, la halla para sí.

La experiencia de cada hombre, como también la experiencia histórica, ha demostrado que hacer intentos “sin ton ni son” por “robarle” un poco de felicidad a la vidano da resultado.

Para poder encontrar la felicidad es necesario que el ser humano se detenga un poco para estudiar su esencia, su existencia y la razón de ser de su vida: su finalidad.

Basado en esos estudios, se pasará a decidir cómo debe vivir la vida quien desee realizarse como persona, como miembro de una familia, como profesional y como parte de la sociedad.

Se descubrirá así que esas 4 misiones que tiene —personal, familiar, profesional y social—, viviéndolas ordenadamente, llenarán sus ansias de dicha plena, lo harán sentirse más útil, le darán paz y alegría y, lo que es mejor, lo impulsarán a compartir con los demás su maravilloso hallazgo: la fortuna de saber vivir.

 

 

 

Tomado del libro:

SABER VIVIR. Bogotá, Colombia. Indo–american press service limitada, 1999.

 

Este libro se puede adquirir en Indo–american press service limitada:

http://www.indoamericanpress.com/colecciones/varios/libros.htm#29

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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