Saber vivir

Clonar seres humanos

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en junio 15, 2008

Una de las noticias, maravillosa para unos, desastrosa para otros, es la reproducción genética de los seres humanos. Que quienes hicieron la clonación de la oveja Dolly en 1997, con la autorización gubernamental inglesa, van a realizarla por primera vez en la especie humana.

Esta reproducción se ha logrado en animales y se podría llevar a cabo en la espacie humana de 2 modos diferentes:

La fisión gemelar, que consiste en la división del óvulo fecundado, por estrangulamiento y separación de porciones de protoplasma, que es la sustancia constitutiva de las células. Dicho de otro modo, una vez que se ha formado un nuevo ser, se le hace una división en una forma particular, de manera que quedan dos seres idénticos. De hecho, los gemelos humanos idénticos son producto de una fisión gemelar natural.

La otra técnica es la transferencia de núcleo, que se ha realizado en anfibios, y consiste en retirarle el núcleo a un óvulo antes de que se unan en él los cromosomas paternos y maternos. Una vez hecho eso, se pone en su lugar el núcleo de una célula de un ser adulto. Así se formaría una especie de “fotocopia” del adulto.

Se pretende con esto congelar uno de los gemelos en estado embrionario —antes de dejarlo llegar a la etapa de feto— con 2 objetivos: reemplazar al otro gemelo en caso de muerte o utilizar sus órganos o sus tejidos para transplantarlos al otro, ya que no serían rechazados puesto que tienen la “misma” composición genética.

En este segundo caso, habría que descongelar al primero y darle los medios necesarios para su crecimiento y desarrollo, implantándolo en un útero, y luego, extirparle lo que necesita el otro.

Y si se trata de un órgano vital, habría que escoger quién debe vivir.

La noticia ha llevado a pensar a muchos en la posibilidad de hacer “bancos” inagotables de seres especiales: destacados científicos, deportistas, artistas, humanistas, escritores, ganadores de premio Nobel, etcétera.

¿Llegaría esto a formar “ejércitos” de seres humanos perfectamente idénticos desde el punto de vista genético? No. No debe decirse que este nuevo ser es idéntico al adulto, ya que el citoplasma y la membrana en donde se pondrá el núcleo del adulto son distintos del citoplasma y la membrana donde se desarrolló ese adulto (que fueron los de una célula de su propia madre): ahora se usará el óvulo de otra mujer.

Aun cuando se usara una célula de la madre del adulto a quien se pretende clonar se estaría formando un ser diferente pues se usaría una célula diferente, sus condiciones ambientales son distintas, con presiones osmóticas diferentes, con cualidades nutrientes distintas, con un metabolismo diferente… además, estaría —desde antes de nacido— expuesto a una atmósfera más contaminada, con menos oxígeno, etcétera. Es más: este nuevo ser vendría en un momento cósmico nuevo y viviría circunstancias nuevas.

Pero, debido a la ignorancia, ¿qué tal si apareciese un patrocinador científico con ideas como las de Hitler? Una raza que se cree mejor se iría imponiendo numéricamente sobre las demás, y los otros seres humanos serían considerados de “segunda categoría”, hasta llegar a formarse en el cerebro de muchos la idea de una nueva especie, obviamente, de diferente dignidad.

¿Es acaso que la dignidad viene inscrita en los genes? ¿en las oportunidades que tiene cada uno? ¿en las circunstancias que vivió? ¿en la educación que recibió?…

¿Vale más un ingeniero sobresaliente que el ayudante de una obra? ¿qué haría tal ingeniero sin los ayudantes, sin los oficiales, sin los maestros? ¿No somos todos parte de un engranaje?…

Está genéticamente bien establecido el momento exacto del origen de un nuevo ser humano: se da al unirse los núcleos de los dos gametos (el óvulo y el espermatozoide). En ese momento, el ácido desoxirribonucléico (ADN) contenido en los 23 cromosomas del espermatozoide se une al ADN de los 23 cromosomas del óvulo. Ese ADN interviene en la construcción de nuestro organismo durante el crecimiento. Este nuevo ser humano posee 46 cromosomas que contienen toda la información genética requerida para formar a un adulto con sus características particulares.

Solo hay vida cuando existe lo que llamamos animación, movimiento, esto es, nacimiento, crecimiento, multiplicación, descendencia… Para ello es necesaria la presencia de algo que anime, el alma, lo esencial y más importante de una cosa que da forma sustancial a una cosa. En el hombre esta sustancia es espiritual e inmortal, capaz de entender, querer y sentir, y también informa al cuerpo humano y con él constituye su esencia. Esa esencia da la dignidad al ser humano y se expresa en la conciencia de que somos los seres más excelentes de los que hay.

¿Es dignidad humana que otro ser humano sea congelado para reemplazar al gemelo en caso de muerte o utilizar sus órganos o sus tejidos para transplantárselos? ¿Dónde están sus derechos? ¿su libertad?

¿Puedo decir que el niño que vive bajo mi techo es mío, cuando su composición genética no se la di yo, pues heredó sus características de otro y no de mis espermatozoides? ¿Puede hacerlo mi esposa si no se usó un óvulo suyo?

¿Es dignidad humana obtener un ser humano sin conexión alguna con la sexualidad ni con la unión conyugal? ¿Cómo crecerían esos hijos? ¿A quién deberían llamar “papá”? ¿a quién, “mamá”? ¿a quiénes, “hermanos”?…

¿Es ético de fecundar a 2 lesbianas?…

¿Adónde llegaría la humanidad?

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