Saber vivir

Una lección de Amor*

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en junio 22, 2008

Un hombre de avanzada edad vino a la clínica donde trabajo para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras lo curaba le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.

 

Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer. Me contó que ella llevaba bastante tiempo en ese lugar y que tenía un Alzeimer muy avanzado.

 

Mientras acababa de vendarle la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde.

 

«No —me dijo—, ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.»

 

«Entonces —le pregunté extrañado—, si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?»

 

Me sonrió, y dándome una palmadita en la mano me dijo: «Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella».

 

 

Germán Campero

 

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