Saber vivir

Una revolución en la educación

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en junio 22, 2008

 

Por nuestra formación sabemos mucha historia, geografía, anatomía, matemáticas y otras materias pero, ¿hemos sido educados para vivir y para morir? Nadie escapa a estas dos realidades.

La educación que estamos dando a los jóvenes está llena de conocimientos, pero con frecuencia le faltan valores, principios para la vida. Es poco lo que se les instruye en los campos del comportamiento, de la urbanidad, de la trascendencia, de las virtudes humanas…

¡Cómo falta la generosidad! Estamos haciendo de este un mundo de seres egoístas, de familias egoístas. Y finalmente, seremos una multitud de solitarios.

¡Cuánto faltan la bondad, la delicadeza, la compasión, la comprensión y la ternura! Se diría que el machismo acabó con estas virtudes entre los hombres.

¿Y qué decir de la sinceridad, la fidelidad, la tolerancia, la sencillez, la constancia, la honestidad, la honorabilidad y la rectitud?

Hoy se ven poco la elegancia, la cortesía, el respeto, la lealtad…

¿No sería bueno enseñar laboriosidad, puntualidad, aprovechamiento del tiempo,  reciedumbre, espíritu de servicio, generosidad?

Parece que se han olvidado la sobriedad, la templanza y otras virtudes como el autodominio personal. Es que hay una, entre muchas virtudes, que nos hace realmente humanos: la voluntad.

Por eso vale la pena estudiarla. El Diccionario la define así:

 

“Potencia del alma, que mueve a hacer o no hacer una cosa.”

“Acto con que la potencia volitiva admite o rehuye una cosa, queriéndola, o aborreciéndola y repugnándola.”

“Libre albedrío o libre determinación.”

“Intención, ánimo o resolución de hacer una cosa.”

“Gana o deseo de hacer una cosa.”

“Elección hecha por el propio dictamen o gusto, sin atención a otro respeto o reparo.”

 

A vuelo de pájaro, estas definiciones unen la voluntad a la verdadera libertad. Solo un hombre libre puede decir que no. Los esclavizados por el sexo, la droga, el licor, la comida, el placer, el dinero, la fama, el poder, las diversiones, el “descanso”, etcétera, no pueden decir: “no”. Les falta voluntad.

El hombre libre es capaz de esperar hasta el matrimonio para tener relaciones genitales, y luego será fiel, porque su voluntad es más fuerte que el instinto animal.

Los muchachos formados en la voluntad dirán un “¡no!” valiente y digno a la droga, al licor, al satanismo, a la prostitución… Sus acciones serán guiadas siempre por el análisis concienzudo de la situación y no por lo atractivo que resulte un acto que los pueda dañar en su biología, en su psicología o en su espiritualidad. Serán verdaderos seres humanos, no prisioneros de sus instintos o encadenados por sus bajezas. Es que ser libre no es poder hacer lo que el instinto indique y ceder a la atracción que ejercen las cosas o las circunstancias. Ser libre es ser dueño de sí mismo y, cuando la inteligencia y la voluntad lo indiquen, guiar los actos hacia el bien personal; y si se quiere más libertad, hacia el bien común.

Parece paradójico, pero la historia lo ha probado: son más libres los que más han dado de sí a los demás.

La anterior lista de virtudes podría ser, si nos lo proponemos, las asignaturas en los colegios y en las escuelas, además de las que ya hay, y que les damos tanta importancia. Si les quitamos un poco de tiempo a estas y enriquecemos aquellas, bien se podría prever un gran futuro para la humanidad.

Así como la Revolución Francesa puso de relieve Los Derechos Humanos, dentro de unos años esta propuesta podría ser vista como el inicio de una nueva humanidad: muchas mujeres y hombres dignos de ese nombre y no únicamente “doctores” llenos de pergaminos que se han desarrollado poco como seres humanos.

Sabemos cobrar, sabemos vender, sabemos cómo “ganarnos la vida”… Pero no siempre sabemos amar, convivir, compartir, condolernos… no siempre sabemos vivir.

Y es que nos enseñaron a sobrevivir, no a vivir.

Y si hablamos de la vida, ¿qué decir de la muerte? La vida dura muy poco comparada con lo que viene después de la muerte ¿No se necesita mayor entrenamiento para eso?

 

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