Saber vivir

El naufragio*

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en junio 27, 2008

El único sobreviviente de un naufragio logró llegar a una isla pequeña e inhabitada.

Cansado, construyó una pequeña cabaña para protegerse y guardar sus pocas posesiones.

Todos los días oraba fervientemente a Dios, pidiendo que lo rescatara, y revisaba el horizonte buscando la ayuda pedida, pero no llegaba…

Un día, después de andar buscando comida, regresó y encontró su pequeña choza en llamas; el humo subía hasta el cielo. Para colmo de males, había perdido también todas las cosas que guardaba en la cabaña.

Se sintió muy confundido y enojado con Dios; llorando, le decía: «¿Cómo pudiste hacerme esto?…» Después de sollozar un buen rato, se quedó dormido en la arena.

A la mañana siguiente, se despertó por el sonido de un barco que se acercaba a la isla. ¡Venían a rescatarlo!

Les preguntó a los navegantes: «¿Cómo supieron que yo estaba aquí?». Ellos contestaron: «Vimos las señales de humo que nos hiciste».

Anónimo

Anuncios

Sorry, the comment form is closed at this time.