Saber vivir

Archive for 28 agosto 2008

Piensa antes de hablar…

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en agosto 28, 2008

Piensa antes de hablar…

Si lo que vas a decir

no producirá

amor, paz o alegría,

cállate.

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No desistas*

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en agosto 20, 2008

Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir, cuando ofrezca tu camino solo cuestas que subir,

y precises sonreír aun teniendo que llorar,

descansar acaso debes pero nunca desistir.

 

Tras las sombras de la duda, ya planteada, ya sombría,

puede bien surgir el triunfo, no el fracaso que temías;

y es más bien posible figurarse cuán cercano

puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano.

Lucha pues, en la brega, aunque tengas que sufrir;

cuando todo esté peor más debemos insistir.”

 

Rudyard Kippling

 

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La infelicidad

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en agosto 19, 2008

Tras muchos años de investigación científica sobre el estrés, y con la experiencia de atender miles de personas que consultan para encontrar algo de felicidad en sus vidas, se pudo establecer una respuesta a las preguntas más frecuentes sobre la infelicidad:

¿Por qué sufrimos? ¿Cómo aparece la depresión?

¿Por qué discutimos acaloradamente? ¿por qué peleamos? ¿De dónde nace el sentimiento de la envidia? ¿Por qué sentimos odios? ¿Por qué sentimos ira? ¿Qué nos enfurece?

¿Cómo se acaban las amistades? ¿Por qué fracasan los matrimonios, las sociedades…?

¿Cuál es la causa de este estrés moderno que no nos deja?

Y como se dedujo de la investigación, la soberbia es la causa de todos esos males.

El Diccionario de la lengua española define con exactitud esta palabra: «Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros» y «Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás».

Pero son muchas las formas que toma la soberbia: el orgullo, es decir, arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, a veces disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas; la presunción, es decir, vanagloriarse, tener alto concepto de sí mismo; además, hay otras innumerables figuras de la soberbia, que ocasionan daños a nosotros mismos, a nuestros seres queridos y a los demás seres que pueblan el mundo en que vivimos.

¿Y el remedio? La humildad, que es la virtud del que conoce sus limitaciones y debilidades y obra de acuerdo con este conocimiento.

No se trata de esa humildad de la que hablan a veces, cuando se refieren a quien tiene bajezas (de nacimiento o de otra cualquier especie). Tampoco es sumisión ni rendimiento, como se suele utilizar este vocablo.

Es ser conscientes de nuestra igualdad con todos los demás seres humanos quienes, con otras virtudes y defectos diferentes a los nuestros, luchan por encontrar algo de felicidad en esta vida.

Y esta actitud nos pone frente a los demás como lo que somos, y nos hace verlos como lo que son: seres limitados y necesitados de los demás… ¡Como nosotros!

Sufrimos más que todo porque se nos olvida eso, precisamente: que todos tenemos errores y con esos errores buscamos la felicidad…, y que todo sería más fácil si nos ayudáramos unos a otros.

Por eso discutimos acaloradamente y peleamos, por eso nace el sentimiento de envidia y por eso odiamos.

Por eso se acaban las amistades, los matrimonios…

Ese estrés moderno nos dejará cuando recordemos que todos sufrimos y que todos anhelamos lo mismo.

 

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La dieta perfecta

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en agosto 16, 2008

 

Estudiar al ser humano hace saber que ciertas costumbres arraigadas en algunas culturas y sin sustento científico demuestren ser del todo inadecuadas, para la vida en general. Es el caso del vegetarianismo:

 

Los molares y los premolares de los animales carnívoros tienen cúspides altas y surcos profundos, mientras que los de los herbívoros los tienen casi planos. Al observar los dientes posteriores de los humanos, cualquiera puede percatase de que se trata de dientes con cúspides más altas y surcos más profundos que los de los animales herbívoros, esto es, están hechos para ambos tipos de alimentación: herbívora y carnívora.

 

Por otra parte, los movimientos mandibulares de los animales herbívoros son laterales, es decir, su mandíbula se mueve desde los lados hacia el centro; en los carnívoros la mandíbula se mueve de arriba abajo en forma vertical, sin componente horizontal. Aun cuando el hombre realiza también pequeños movimientos laterales, sus movimientos son más parecidos a los de los animales carnívoros: su componente vertical es mayor.

 

Si se tiene en cuenta que —salvo algunos raros casos— solo los animales carnívoros tienen dientes caninos y que, por el contrario, la mayoría de los animales herbívoros no los poseen, se deduce que el ser humano es también carnívoro.

 

Otro aspecto que se suele olvidar es que la vitamina B12 solo se encuentra en forma natural en la carne.

 

El hombre, por supuesto, es también herbívoro: su intestino es apto para ese tipo de alimentación y, como se verá más abajo, los alimentos de origen vegetal son indispensables en la dieta humana.

 

Precisamente por esa longitud de los intestinos delgado y grueso, el ácido úrico se puede acumular con la ingestión alta de carnes rojas. Por eso algunos recomiendan más las blancas: pescados, mariscos, pollo, cordero, conejo y otras. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el hierro aportado por las carnes rojas (80 a 70 % del requerido) es mucho más que con el que pueden contribuir los productos vegetales (20 a 30 %). Esto, unido a los problemas de deficiencia en vitamina B12, obliga a los vegetarianos a recibir suplementos preparados de ambos: hierro y vitamina B12.

 

Pero lo que sí debe desecharse del léxico es el término: “buena alimentación”, cuando lo que se quiere decir es: “mucha alimentación”. Es increíble, pero verdadero, que se encuentren personas obesas y desnutridas; su alimentación no es completa, aunque sí es exagerada.

 

La mayoría de las personas conoce la clasificación de los alimentos:

 

I.                   Agua y minerales

II.                Enzimas y vitaminas

III.             Proteínas

IV.             Carbohidratos

V.                Lípidos (grasas)

 

Pero la clasificación más aceptada hoy por los nutricionistas es según su función:

 

I.                   Formadores

A.                De masa celular y muscular

Son las proteínas de origen animal y vegetal. Las primeras se encuentran principalmente en las carnes (de cualquier color), en los lácteos (leche, kumis, yogur y quesos) y en los huevos. Y las de origen vegetal están especialmente en las leguminosas (fríjol, garbanzos, lentejas, etc.), aunque otros vegetales también las poseen.

B.                 De masa ósea

Se encuentran primordialmente en los lácteos.

C.                Del sistema hematopoyético (glóbulos rojos, blancos y plaquetas)

Están en las vísceras (hígado, riñón, intestinos, corazón, pulmones, molleja, etc.) y en las carnes rojas: aquí está precisamente el principal aporte de hierro y de vitamina B12.

 

II.                Vitalizadores

A.                Vitaminas en frutas y verduras

B.                 Minerales en frutas y verduras

C.                Fibra en frutas y verduras.

Está demostrado que la fibra vegetal disminuye el colesterol, la glicemia aumentada, el cáncer de colon, las hemorroides y el estreñimiento.

D.                Agua

Es este uno de los elementos más importantes del cuerpo humano (el 80% de su peso). Su ingestión diaria es indispensable. Se ha dicho siempre que 8 vasos de agua es lo ideal; sin embargo, ese volumen incluye los jugos, las sopas y otros líquidos que se ingieran; si se toma líquido en exceso se recargaría inútil y peligrosamente a los riñones.

Otro error del que hay que salir es creer que tomar mucha agua adelgaza, porque el agua no es capaz de desplazar ni de hacer eliminar la grasa.

 

III.             Energéticos

A.                Cereales

B.                 Pastas

C.                Tubérculos

D.                Plátanos

E.                 Harinas

F.                  Azúcares

G.                Grasas

En los niños su consumo es indispensable; por el contrario, en los adultos, la grasa debe disminuirse dramáticamente, si bien no eliminarse, porque es indispensable para la regulación térmica del individuo, como amortiguador en casos de trauma (golpes, accidentes, etc.) y, lo que es más importante, transporta las vitaminas liposolubles: la vitamina A, presente en los bastoncillos del ojo y por lo tanto útil en la visión; la vitamina D, que previene la osteoporosis y el raquitismo; la vitamina E, presente en los tejidos, previene las descamaciones de la piel, algunos tipos de esterilidad, la caída del cabello y otras enfermedades; y la vitamina K, que representa  un papel muy importante en los procesos de coagulación de la sangre.

Otro aspecto de las grasas es si su procedencia es animal, (saturadas), o vegetal (casi todas poliinsaturadas). Las primeras, al ser ingeridas en exceso, propician la aterosclerosis, causa de infartos, que es una de las principales causas de muertes en el mundo.

Por último, debe recordarse que hay 2 tipos de colesterol: el Ligth Density Lipoprotein (LDL), llamado hoy “malo” y el High Density Lipoprotein (HDL), llamado “bueno”, porque todas las membranas celulares tienen y necesitan colesterol (en los vasos sanguíneos, por ejemplo). Además, algunas hormonas también lo necesitan.

 

En las dietas debe tenerse siempre en cuenta que un gramo de proteínas tiene aproximadamente 4 calorías; uno de grasas, 9; y uno de carbohidratos, 4.

Las dietas deben hacerse de manera que las proteínas que ingiere el individuo den entre el 10 y el 15% de las calorías; las grasas, entre el 28 y el 30%; y los carbohidratos, entre el 55 y el 60%.

 

Los especialistas en nutrición aconsejan aprenderse la sigla CESA, con el fin de hacer cesar las malas costumbres en alimentación. Su significado es el siguiente:

 

Toda alimentación debe ser:

C

 

ompleta,

 

E

 

quilibrada,

 

S

 

uficiente, en cantidad y en calidad, de acuerdo con la edad, sexo y actividad y

 

A

 

decuada a la fisiología o patología del individuo (no es la misma para la diabetes, embarazo, lactancia o un deportista).

 

 

La dieta perfecta para adelgazar

Una forma racional para disminuir de peso, sin pasar hambre

 

Alimentos que engordan demasiado

(No comer nunca)

 

·        Chicharrón, tocineta, salchichón, cábanos, salchichas, etc.

·        Grasa de las carnes (rojas o blancas),  y pellejo del pollo o pescado

·        Huevos fritos, revueltos o “pericos”

·        Papa frita

·        Carnes (de cualquier color) fritas

·        Plátano frito

·        Tortillas (aunque sean de verduras)

·        Cualquier cosa preparada con aceite de origen animal, grasa o mantequilla

·        Crema de leche

·        Pasabocas (chitos, papas, besitos, etc.)

·        Quesos amarillos

·        Arepas con mantequilla o aceite

·        Hamburguesas

·        Sardinas, atún y mariscos enlatados en aceite

 

Alimentos que engordan mucho

(Comer una sola porción únicamente los domingos)

 

·        Todos los alimentos preparados con margarinas o aceites vegetales

·        Leche entera

·        Jamón de cerdo

·        Postres

·        Natillas

·        Pudines

·        Flanes

·        Tortas

·        Dulces (caramelos)

·        Bizcochos

·        Chocolate

·        Chicles

·        Salsas para las verduras

·        Roscón y mojicón

·        Tamales

·        Pizza

·        Pastas y lasañas

·        Pan

·        Arepa sin mantequilla, aceite o margarina

 

Alimentos que engordan moderadamente

(Comer sólo sábados y domingos, en dosis normales)

 

·        Papas no fritas

·        Jamón de cordero

·        Leche semidescremada

·        Yogur sin endulzar y kumis

·        Yuca

·        Arracacha

·        Avena

 

Alimentos que en dosis moderadas no engordan

(1 ó 2 porciones diarias)

 

·        Huevos duros o tibios

·        Arroz

·        Cereales sin azúcar (Corn Flakes, Fresi Crispis…)

·        Leguminosas (lentejas, maíz, frijoles, garbanzos, etc.)

·        Maní, cacahuetes, almendras…

·        Aguacate

·        Los alimentos llamados “dietéticos”, como postres y otros

·        Pan integral

·        Café

 

Alimentos que no engordan

(Se pueden comer todos los días, en cualquier cantidad)

 

·        Todas las demás frutas sin endulzar y sin crema de leche

·        Pescados, carnes y aves sin el pellejo, cocinados sin grasa

·        Sardinas, atún y mariscos enlatados en agua

·        Todas las verduras verdes, amarillas y rojas (tomate, lechuga, acelgas, zanahoria, etc.), siempre que se ingieran sin salsas

·        Queso blanco

·        Leche descremada (puede ser en té, café o sola)

 

 

 

Tomado del libro:

SABER VIVIR. Bogotá, Colombia. Indo–american press service limitada, 1999.

 

Este libro se puede adquirir en Indo–american press service limitada:

http://www.indoamericanpress.com/colecciones/varios/libros.htm#29

  

 

 

 

 

 

 

 

 

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Gritar o emplear la fuerza física*

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en agosto 14, 2008

Gritar o emplear la fuerza física es propio de los que creen débiles sus argumentos

o de los que no tienen la razón.

La fuerza de los argumentos es intrínseca.

La verdad no necesita ser defendida,

se sostiene por sí sola.

El hombre que está seguro de su poder

no siente la necesidad de demostrarlo

porque conoce su fortaleza,

pero jamás se aprovecha de ella.

Anónimo

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