Saber vivir

La píldora poscoito

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en agosto 10, 2010

 

Es realmente admirable, por decir lo menos, la tranquilidad de algunos médicos al recomendar el uso de un anticonceptivo -en dosis altas y cortas- cada vez que una paciente llega preocupada a su consulta diciendo:

-Tuve una relación sin “protección” y temo quedar embarazada, porque creo que estoy ovulando en estos días.

Es más, esta escena se ha dramatizado para la televisión hace poco. 

Aquí hay que tener en cuenta un aspecto errado:

La llamada píldora poscoito no es un anticonceptivo: los médicos y los productores de estos medicamentos son enfáticos en señalar que su acción consiste en impedir al endometrio (la piel interna del útero) estar preparado para recibir el huevo fecundado.

Huevo fecundado significa ser humano, ya que la fecundación -momento universalmente aceptado como el inicio de la vida humana-, se realiza cuando el núcleo del espermatozoide mezcla su contenido de cromosomas con el del óvulo. Y esto ocurre 6 o 7 días antes de que este nuevo ser humano llegue a buscar la anidación (una especie de “aterrizaje”) en el endometrio, cuando ya tendrá aproximadamente cien células y sea capaz de desarrollar su propia placenta y de permanecer vivo extrayendo del organismo de su madre las sustancias alimenticias.

Es a este individuo de 6 o 7 días de edad, con un código genético propio y único en el mundo, a quien -literalmente- se liquida con una dosis de “anticonceptivos orales”, ya que sus reservas alimenticias se han agotado para estas fechas; lo cual significa que muere por inanición.

Los médicos de quienes se habla parecen más preocupados por los efectos nocivos de estas altas dosis de hormonas que recibe la que ya es una madre (sea casada o soltera), pues pocas veces olvidan advertírselas a sus pacientes, para que no se preocupen cuando los sientan.

En cambio, muchos no reparan -por lo menos verbalmente- en el homicidio que están induciendo a cometer a sus pacientes, ya que ellas confían no solo en su probidad profesional sino en su ética. Desmembrar estas dos virtudes es, sencillamente, imposible.

Anuncios

Sorry, the comment form is closed at this time.