Saber vivir

¡Se están acabando los antibióticos!

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en octubre 6, 2012

Las infecciones que pueden afectar al hombre son producidas por: bacterias, virus, hongos o parásitos.

El organismo humano posee medios de defensa para atacarlos y, en la mayoría de los casos, vencerlos; de otro modo todos habríamos muerto tras la primera infección. Pero, a veces, es necesario ayudar a las defensas orgánicas con algún medicamento. Hoy se dispone de antiparasitarios, antivirales, antibacterianos y antifúngicos (este último se usa contra los hongos).

Los antibacterianos (mal llamados antibióticos) son agentes biológicos (naturales), semisintéticos o sintéticos, que sirven para matar bacterias (bactericidas) o detenerlas en su crecimiento (bacteriostáticos).

Sin embargo, cada día, por el uso indiscriminado de estos medicamentos, las bacterias hacen lo que se llama resistencias: se hacen inmunes en mayor o menor grado a los antibacterianos, cambiando parte de su estructura genética.

Por eso, hay ocasiones en las cuales los médicos no hallan la manera de salvar vidas: cada vez con más frecuencia se dan casos en los que no encuentran un antibacteriano que ayude al organismo a defenderse del ataque, porque las bacterias han hallado la manera de “burlarse” del antibacteriano. Se cuentan ya muchos casos de pacientes hospitalizados a los que se les administran grandes dosis de antibacterianos de todos los tipos y, a pesar de eso, se mueren.

Por otra parte, los investigadores de los laboratorios farmacéuticos gastan millones de dólares y tiempo buscando nuevos antibacterianos que no tengan esas resistencias por parte de las bacterias. Cuando por fin encuentran uno, se lanza al mercado y ¡qué desgracia!, en poco tiempo, el uso inadecuado los llena de resistencias bacterianas.

A medida que pasa el tiempo, la situación se torna cada vez más grave; es posible, como dijo un gran investigador, que las próximas generaciones vuelvan a morir infectados en masa, como sucedía antes de la aparición de la penicilina, en 1941.

Y, ¿cuáles son los errores en el uso de estos medicamentos? ¿En qué consiste ese uso inadecuado, que los lleva al fracaso?

1)     Tomar antibacterianos cuando la infección es viral (por ejemplo, cuando se tiene catarro o gripa)

2)     Tomar antibacterianos por menos de 7 días

3)     Tomar antibacterianos en dosis más espaciadas (en vez de tomarlo cada 6 horas, por ejemplo, tonarlo cada 8, aumentando la dosis para suplir la cantidad)

4)     Tomar antibacterianos antes de que pasen 8 días con el malestar: a veces el organismo mismo es capaz de defenderse solo (si se usa el medicamento aumenta el riesgo de resistencias bacterianas)

5)     Tomar el antibacteriano que no corresponde con la(las) bacteria(s) que están atacando. Todo esto explica el siguiente punto:

6)     Tomar antibacterianos sin prescripción médica.

 

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