Saber vivir

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Pedir perdón

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en agosto 6, 2016

Presentación1

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¿Es posible la felicidad?

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en febrero 6, 2010

El principal error que se comete al tratar de contestar esta pregunta radica en que suelen confundirse los vocablos “felicidad” y “alegría”. El Diccionario de la lengua española define la alegría como “Sentimiento grato y vivo, producido por algún motivo de gozo placentero o a veces sin causa determinada, que se manifiesta por lo común con signos exteriores”, significado que apunta más a momentos pasajeros.

En cambio, felicidad es el “Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”.

Para entenderla bien, es necesario, entonces comprender la palabra posesión: “Acto de poseer o tener una cosa con ánimo de conservarla”; es decir, la felicidad se encamina al mantenimiento de ese estado de complacencia en el ánimo.

Pero esos bienes pueden ser variados: materiales (objetos concretos o abstractos, como la salud), psicológicos (afectos, estado del ánimo o de la emotividad, etc.) o espirituales (relación con Dios y Fe).

Entonces la felicidad podría darse en muchos campos: desde la alegría que se produce con la adquisición de un objeto cualquiera, aunque sea muy poco valioso, hasta la que se logra con la utópica consecución de todos los bienes posibles.

 Con esto también se deduce que la verdadera felicidad es la posesión del bien mayor o más importante de todos, como se pasa a describir:

  • En primer lugar, la felicidad no depende del medio ambiente externo del ser: un hombre no está feliz porque no esté lloviendo, no está feliz porque no está enfermo, no está feliz porque no tiene problemas…; su felicidad no depende de esas u otras circunstancias, todas externas.
  • En segundo lugar, la felicidad tampoco depende de lograr o no los anhelos de la vida, porque a veces esos anhelos fueron dados por la cultura en la que se creció o por lo que los medios de comunicación impusieron.

Un ejemplo claro de esto es la televisión, que es la que muchas veces está formando a los niños: les dice que la felicidad se consigue con dinero, porque el placer no se logra sin dinero, sin cosas materiales. Les dice subliminalmente que la fama es uno de los valores más importantes de la vida y que quien la consiga será feliz.

Tener, placer, fama, poder… estereotipos que ciegan al hombre en su afán -velado o no- de felicidad.

La felicidad no viene de afuera, proviene de adentro.

  • En tercer lugar, la felicidad es inmutable: se puede ser feliz aun ante la ausencia de bienes materiales, en presencia de la enfermedad, etc.

Esto se explica al analizar las vidas de mujeres y hombres con mucha fama, con mucho dinero, con mucho poder o que han vivido en la comodidad y el placer: se descubre en muchos de ellos un alto grado de infelicidad. Hay varios ejemplos de suicidios de aquellos a quienes se les ha dado mucho reconocimiento internacional en las artes, la ciencia, la tecnología, la política, etc.

Y —qué paradoja— a veces se encuentran seres que, viviendo en medio de las tragedias más aterradoras, muestran no solo serenidad sino una capacidad grande de aceptación y de sobreponerse a las adversidades con renovado vigor y esperanza…

Es frecuente encontrar muchos que se ocupan más en los demás que en sí mismos. Precisamente en estos últimos se puede descubrir un constante sentimiento de felicidad, actitud que nunca deja indiferentes a quienes los conocen: atraen con su ejemplo e invitan a seguirlo.

 Ahora, ¿cómo hacer brotar la semilla de la felicidad?

1.  Tener una conciencia clara del destino al cual uno está llamado. Y, por lo tanto, buscar vivir en armonía con el Creador, con el cosmos (incluidos los demás) y consigo mismo (armonía interior).

2.  Iniciar un diálogo con Dios (no monólogo), para ir descubriendo la razón de ser de la vida personal: de dónde vengo, para dónde voy y qué vine a hacer en esta tierra.

3.  Contestada esa trascendental pregunta se hace aún más obligado hacer, decir y pensar en consecuencia: que todos los actos, las palabras y los pensamientos tengan el mismo objetivo.

4.  El resultado de vivir estos 3 pasos es una condición estable en la relación personal con Dios, una condición estable en la relación personal con los seres animados e inanimados y una condición interior estable. Así, el estado del ánimo ya no va a depender de las condiciones externas.

5.  Si bien es verdad que el que no busca no encuentra, también es verdad que todo el que busca la felicidad propia será siempre infeliz.

Pero el que la trata de dar la felicidad a los demás se encaminará, sin quererlo directamente, por la senda acertada de la dicha total, inmutable e imperecedera: no hay nada que pueda hacer tan feliz a un ser humano como deshacerse de su propio egoísmo para amar, luchar por la felicidad de los demás, ilusionarse a diario con lograr que otros sean felices…

Esa actitud ha sido patente en quienes lograron la felicidad. Siempre pensando en los demás antes que en ellos mismos, se llenaron indirectamente de lo que ahora llaman “autoestima”: autoestima que nació de saber que podían hacer algo por los demás, autoestima que los hizo tan grandes que hoy hacen la lista más grande de mujeres y hombres felices que hay en el mundo.

6.  Todo lo anterior es simplemente un preámbulo de la única y verdadera felicidad que añora el ser humano: la esperanza de estar algún día en aquel lugar donde estará Dios: todo lo bello, todo lo bondadoso, toda la verdad reunido en un solo ser… Todo el Amor que se nos da para llenarnos de felicidad. Esa no es la pequeña y pobre imagen de felicidad que cada uno tiene: no es una felicidad individual, es la felicidad. Es una felicidad eterna, en un presente continuo, sin ayer y sin mañana, sin antes ni después, un ahora hermoso que no pasa; ¡y es una felicidad que sacia sin saciar!: cuando ya se siente plena, no llena del todo, pues se desea más…

 Quien lo desee puede ser otro de esos, si se lo propone:

  • Que ame y a las alegrías pasajeras de la vida habrá unido una felicidad inconmovible.
  • Que ame y las que llaman tristezas se convertirán en peldaños para llegar a la perfección, en obstáculos sorteables y necesarios para crecer.
  • Que ame y verá que su estado de ánimo permanecerá impasible ante las desgracias más atroces, ante el dolor, ante la muerte…
  • Que ame y será verdaderamente feliz.

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Cómo conquistar a una mujer

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en junio 15, 2008

Diciéndole siempre la verdad

Ofreciéndole sólo lo que sea capaz de dar

Demostrándole con hechos lo que le dice al oído

Siendo varonil: tomando la iniciativa, no esperando a que ella lo haga

Siendo generoso con el tiempo y los gustos

Valorando todo su ser, no fijándose solo en el físico

Mirándola respetuosamente, como a un ser humano, no como un objeto de placer

Entregándose a luchar por su felicidad

Dándose del todo, no a medias

Ofreciéndose como tapete para que ella pise blando

Comprometiéndose a seguir así eternamente

Amando con hechos, no con palabras

Invitando a Dios a participar de la relación

 

 

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Contrato matrimonial

Posted by Mauricio Rubiano Carreño en junio 15, 2008

De cada cien parejas que se reciben en los consultorios de asesorías conyugales, noventa y tres tienen problemas graves en su matrimonio.

 

La infelicidad de los cónyuges es inmensa. Esto es más evidente en la mujer, que suele sufrir por la infidelidad de su esposo, por la violencia física y psicológica a la que es sometida, por el abandono y, especialmente, por la irresponsabilidad de su esposo con sus hijos.

 

Una vez separados, la inmensa mayoría de los padres delega irresponsablemente sus obligaciones a la mamá, para que se encargue de todo. Solo un porcentaje ínfimo cumple con sus obligaciones económicas para con ellos; y, ¿qué decir de las obligaciones afectivas y emocionales?, ¿de la cooperación en las tareas escolares?, ¿del apoyo moral que necesitan en su crecimiento?…

 

Son aterradoras las consecuencias de ese abandono: los índices de alcoholismo, drogadicción, prostitución infantil y satanismo están creciendo aceleradamente, pues la mamá debe salir a trabajar para mantener a sus hijos.

 

Por eso, se ideó el siguiente «Contrato Matrimonial», para que la mujer que desee unirse a un hombre —una vez él se comprometa ante Dios y ante la sociedad a trabajar por la felicidad de ella y la de sus hijos hasta que la muerte los separe— se lo haga firmar y lo registre en una notaría.

 

Todas las novias deben saber que el hombre que no sea capaz de firmar este Contrato no vale la pena como esposo; es mejor no echarse la soga al cuello: sería inmensamente desdichada y haría infelices a sus hijos. Por el contrario, esa firma servirá para que, en el futuro, se le hagan cumplir sus obligaciones a los padres y esposos que libremente le ofrecieron a una mujer amarla y respetarla durante toda la vida y que, también libremente, decidieron tener hijos.

 

Este contrato ayudará a frenar la desventajosa situación de las madres separadas y hará que las próximas generaciones puedan construir un mundo mejor.

 

 

 

Yo, _____________________________________________________, con C.C. nº ________________________, me comprometo, por medio de este documento, a amar y respetar a mi esposa, _____________________________­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­_________________________________, con C.C. nº ___________________________, de la siguiente manera:

 

1. Le seré fiel durante toda mi vida

2. Nunca utilizaré violencia física ni psicológica con ella.

3. Nunca la abandonaré.

4. No seré irresponsable con nuestros hijos:

   a) Aun en caso de separación, cumpliré con mis obligaciones económicas para con ellos: nunca les faltará salud, alimentación, vivienda, educación ni vestido. Además, me comprometo a darle esas mismas cosas a la madre de mis hijos, para que no tenga que salir a trabajar y pueda ocuparse de ellos cabalmente.

   b) Aun en caso de separación, cumpliré las obligaciones afectivas y emocionales: siempre tendrán un padre que los ama con sentimientos y con hechos, dedicándoles el tiempo necesario para lograr su bienestar psicológico.

   c) Aun en caso de separación, cooperaré en sus tareas escolares.

   d) Aun en caso de separación, siempre contarán con mi apoyo moral, para su crecimiento integral como personas.

 

Aseguro estar en pleno uso de mis facultades mentales y en completo ejercicio de mi libertad.

 

Dado en la ciudad de _________________________, a los _____ días del mes de ______________________ del año ________.

 

 

____________________________________

C. C. nº

 

 

 

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